Es el hombre perfecto, o lo que mi mente considera perfecto. Tiene 23 años, es grandoto al estilo en que una mujer se tendría que poner en puntitas de pie para besarle, y amo ponerme en puntitas de pie. Es introvertido, le gusta jugar a la play, ama el rock y se va por el mundo a cuanto recital o festival haya (claro el niño es de plata)
Pero así como tiene plata, asi tiene sus locuras. Se enamora a distancia, sufrió una perdida familiar que lo marcó para toda la vida. Es simpático, vueltero, honesto, y por todas esas cosas, nunca tiene una novia. A lo máximo se enamora de una que tiene novio, y si es posible a millares de distancia de donde es el.
Estos días de mi reposo. Apareció con llamados telefónicos, y anécdotas graciosas de su viaje a Brasil para Rock in Río, en donde fue a ver a los Red Hot (le convenía ir a a Bs As, pero el soñaba con encamarse con una brasilera) pero es tan lento el pobre, que terminó por teléfono charlando con migo (gastándose toda la plata de su crédito)
Mi novio no banca sus mensajes, pero si es solo un chico pidiendo atención a alguien sin importancia (como yo), así como mi novio tiene amigas de Chile y México, yo lo tengo a Rosario. Que alguna vez fue Platónico. Hoy es solo un gran amigo.
A veces soñaba con cruzarme con el en alguna ciudad, pero para el beneficio de mi novio ojala no pase.
Igualmente su vida a veces me da envidia (de los viajes) y otro tanto me da tristeza. Pero bueno. Amigos son los Amigos
con los pies firmemente plantados
ResponderEliminaren el aire.